¿Cómo demostrar una negligencia médica?

Para poder demostrar  la existencia de una negligencia médica, hace falta probar la existencia de los siguientes elementos.

 

 

 

 

 

1. Deber.

Una vez establecida una relación médico-paciente, el médico asume un deber de ofrecer cuidados y atención médica adecuados. Este deber consiste, en una gran parte, en tener que actuar como otros médicos actuarían en una situación similar, siguiendo los principios de la lex artis médica, y las buenas prácticas en medicina.

Cuando un paciente acude a un médico, se establece la relación médico-paciente desde dicho momento. No hace falta más documentos. No hace falta más elementos para demostrarla. Cuando el médico ha visto en su consulta a un paciente, la relación ha quedado ya indeleblemente establecida.  Incluso cuando ve a dicho paciente como segunda opinión, o como consultor.

En esos momentos, el médico tiene el deber de actuar como actuarían otros médicos bajo condiciones similares, es decir, empleando procedimientos, técnicas, medios, cuidados, etc., aceptados por la comunidad médica, y generalmente aceptados por los médicos integrantes de ésta.  

2. Incumplimiento.

Una vez establecido el deber inherente a la relación médico-paciente, el médico está en la obligación de proporcionar los mejores cuidados razonables que pueda ofrecer. Es decir, para empezar, tratar al paciente como lo harían otros profesionales médicos en su misma situación, y siguiendo los mismos procedimientos que dichos colegas llevarían a cabo.

No deben romperse los protocolos médicos, ni tomar otras derivadas o atajos; deben seguirse escrupulosamente, y en todo caso, mejorarlos.

3. Lesión.

El paciente tiene que haber sufrido una lesión o daño, concreto, especifico, que debe ser evidenciado y objetivado.

Para lograr sacar adelante con éxito un caso de negligencia médica, se debe probar que hay nexo causal entre la actuación del médico, y los medios por él empleados o mandados emplear, y el daño o lesión causados, es decir, que fueron la causa directa de éstos.

4. Daños.

El paciente debe sufrir consecuencias o daños, económicos y no económicos, como resultado de la lesión producida por la actuación del médico.

Puede ser en forma de costes sanitarios por cuidados médicos o no, presentes y futuros, en la pérdida de entrada en la familia de ingresos, procedentes de nóminas o de su trabajo como autónomo, el cambio de una nómina a una pensión, de menor cuantía económica, etc., y aquellos que proceden de angustias emocionales, que deban ser o no tratados por profesionales, así como aquéllos que afectan a la calidad de vida tanto del paciente, como de sus familiares o parejas, etc.

Es decir, a los daños directos causados por las lesiones producidas, deben sumarse los derivados de las consecuencias, tanto en la forma de costes añadido como de ingresos dejados de percibir.

justicia médica

¿Tiene dudas sobre si podrá probar su caso?

Escríbanos

1 + 8 =

Pin It on Pinterest