Qué hacer ante una posible negligencia médica

Si piensa que usted o alguien cercano ha sufrido una negligencia médica, hay una serie de pasos que debería realizar.

 

 

 

 

 

1. Redactar.

Por parte del paciente, o bien de un familiar o allegado, conocedor del caso, se debe realizar un escrito, lo más pormenorizado posible, de los hechos y circunstancias que se haya producido en el caso, a lo largo del tiempo, así como todo aquello que, a su juicio, pueda tener algún tipo de relación con el mismo. El lenguaje debe ser natural, llano, con expresiones que quien lo redacte emplee habitualmente. Deberá entrar al mínimo detalle, porque todos los detalles pueden ser muy importantes y transcendentales.

Este documento puede ser también escrito por varias personas; por ejemplo, por el paciente que sufrió el caso, y por algún familiar o allegado que pudo vivir directamente, ser testigo o haya presenciado, o haber recabado de alguna forma, alguna circunstancia o hecho que el paciente no haya vivido directamente.

2. Documentación.

Se debe recoger toda la información disponible sobre el caso, tanto médica como no, informes médicos, historia clínica, volantes de asistencia, anotaciones médicas de todo tipo, incluso anotaciones del personal de enfermería.

Es importante tomar nota debidamente de los nombres de los médicos y de otros miembros del personal sanitario. Es importante, asimismo, como en muchas otras circunstancias, haber tomado nota de la presencia de testigos, cuyos testimonios puedan ser útiles en el futuro, sean personal sanitario o no.

3. Plazos.

Hay que tener en cuenta que, si el paciente ha sido tratado en un centro hospitalario público o privado, los tiempos para poder interponer una acción por negligencia, es distinto. Si es en el sector público, se tiene tan sólo un año. Si es en el sector privado, son cinco años.

4. Vía civil.

La vía de lo Civil, en el caso de la sanidad privada, o del Contencioso-Administrativo, en el caso de la sanidad pública, es la primera línea de acción a considerar.

Hay que tener en cuenta dos circunstancias: que pueden lograrse los objetivos de estimación de la negligencia por parte del Juez, y la reparación de los daños causados y sus consecuencias. Por el contrario, es una línea de acción que no permite la inhabilitación de los profesionales sanitarios involucrados, que han causado tales daños y consecuencias. Se debe tener en cuenta otra cosa, que es la línea que más casos logra sentencias a favor, en contra de otras líneas, como la Penal.

Una consideración final; si pierde el caso, el demandante es condenado a pagar las costas, esto es, los gastos en los que haya incurrido el proceso judicial; y entre ellos, los honorarios de los abogados de la otra parte, a diferencia de la vía penal. Pero si el demandante gana el caso, quien es condenado en costas es la parte demandada.

5. Vía penal.

Ya hemos hablado de la Vía Penal, en el sentido de que se ganan menos sentencias a favor que la otra vía, pero que, en este caso, por el contrario, sí se puede conseguir la inhabilitación de los profesionales sanitarios. También en este caso, y también como se dijo antes, si se pierde, el demandante no es condenado a costas, y por tanto no debe hacerse cargo de los gastos del proceso.

En el caso de la Vía Penal es importante tener en cuenta una circunstancia: hay que demandar a un médico concreto, el máximo responsable del caso o protagonista de la negligencia, dado que, si es a todo un equipo, o varios médicos de diferentes servicios, u hospitales, hace mucho más difícil la investigación y el señalamiento de culpabilidades, y el caso suele ser archivado, sin llegar a más. Por ello, fundamental, hay que centrarse en un profesional sanitario concreto.

6. Gestor médico.

Es fundamental encontrar un verdadero gestor médico del caso. Quien más y mejor puede lograrlo es otro médico con gran experiencia tanto clínica como jurídica, es decir, alguien que haya visto y siga atendiendo pacientes cada día, que siga viendo casos médicos, con una amplia experiencia médica, y alguien que haya actuado anteriormente delante de un Juez, en juicios. Es muy conveniente que exista una gran relación entre médico y el equipo de abogados que llevarán el caso, desde el punto de vista jurídico.

Y así se elaborará la mejor estrategia médica del caso.

7. Segunda opinión.

Es importante poder contar con otra u otras opiniones médicas, a partir de dicha estrategia médica, si llegase el caso. Para ello, se podrá contar con testimonios, análisis, estudios, opiniones, informes, declaraciones, etc., de otros médicos que puedan aportar información de valor para el mejor tratamiento del caso. Asimismo, en algunos casos, tomarán la forma de peritaje médico.

8. Iniciativa.

En la Vía Civil o en la Vía de lo Contencioso-Administrativo, es conveniente contar con lo expuesto en el punto anterior en, prácticamente, todos los casos.

En la Vía Penal, es importante considerar que habrá un informe médico forense, por lo que en la estrategia médica a llevar a cabo debe considerarse que no puede dejarse la iniciativa ni tampoco el protagonismo, en manos de este último. Debemos adelantarnos, y ser profesionales, detallistas y profusos.

9. Información médica aportada.

La información médica aportada para apoyar y mejorar el caso deberá ser fundamentada en las experiencias clínicas y en la bibliografía médica mundial. Hay que tener en cuenta que, para que tengan valor, deberán ser puntual y debidamente expuestas, defendidas, refrendadas y ratificadas, de manera personal, ante el Juez.

10. Seleccionar el objeto de la demanda.

Hay que tener en cuenta, a la hora de presentar una demanda, en seleccionar adecuadamente a la persona o personas que van a ser objeto de la misma. Ya hemos mencionado anteriormente que, si son varias, se hace más difícil la gestión e investigación adecuada del caso, y se tienen mayores probabilidades de que sea archivada.

Además, al ser varias las personas demandadas, las costas, llegado el caso, serán más elevadas y, por tanto, el coste será mayor para el demandante, en caso de que se desestime la demanda o sea archivada, o bien la pierda. Por ello, parece mucho mejor en todos los sentidos, seleccionar bien al profesional sanitario a quien se va a demandar.

11. Multiplicidad de destinatarios.

Cualquier demanda por negligencia médica puede tener varios destinatarios, y no sólo el personal médico.

Así, puede también serlo otro personal sanitario, e incluso no sanitario (pérdida administrativa de información médica relevante, mal mantenimiento, externo o interno, de los equipos médicos que provoca uso defectuoso de los mismo o accidentes, calidad inadecuada o características inadecuadas del material clínico que provoca su empleo defectuoso o accidentes en su uso, etc.) así como del propio hospital, clínica o consulta (deficiente mantenimiento de los equipos, compra de material médico en mal estado, malas condiciones de trabajo que afectan la calidad médica y sanitaria, e incluso la compañía aseguradora (haber contratado un establecimiento sanitario o personal sanitario inadecuados, para que atiendan a sus asociados, no velar adecuadamente por el nivel de calidad de los mismos de manera reiterada, no asegurarse de la titulación y capacitación necesaria de los mismo, etc.), o bien varios de ellos, e incluso todos ellos.

12. Causas de pérdida de casos.

Se debe tener en cuenta que hoy día se pierden muchos casos de negligencia médica, gran número de ellos por defectos de forma, estrategias erróneas, mala gestión médica, mala elección de la vía legal tomada, simplemente porque no hay caso desde el principio (con la pérdida de tiempo y de dinero, sobre todo para el demandante), etc.

12. Factores para ganar un caso de negligencia médica.

Otro gran número de casos se deben a una mala elección del despacho de abogados que deberán defender los intereses del demandante. Es tal vez ésta la principal causa de pérdidas de los casos, aún habiendo caso y contando inicialmente con varios elementos favorables.

La clave está en tres puntos:

  1. una adecuada gestión médica del caso y una adecuada estrategia desde el punto de vista médico (imprescindible un médico con experiencia clínica y jurídica);
  2. un despacho de abogados con gran experiencia en negociar y litigar casos complejos (no sólo los de negligencia médica), capaz de exponer, defender y ganar casos en el ámbito jurídico, pero también resolviéndolos favorablemente antes de llegar a juicio mediante una adecuada labor de negociación y alcance de acuerdos extrajudiciales beneficioso para el demandante; y
  3. una excelente y estrecha relación y sintonía de equipo interdisciplinar en dicho despacho entre la parte legal del mismo y la parte médica.

Podemos guiarle sobre qué hacer en su caso

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Algunos consejos más si cree que está ante una posible neglicencia médica.

1.- Insistimos en que se haga un relato pormenorizado de los hechos, con todo grado de detalle, lo más exhaustivo posible, sin importancia de la extensión, y en palabras llanas y habituales. Deberá ir firmado. Sería conveniente llevarlo ante Notario para elevarlo a escritura pública.

2.- Se debe pedir a personas, familiares, allegados, otros testigos, etc., que vivieron alguno de los hechos o circunstancias, que asimismo redacten su relato de lo que vivieron en persona, y asimismo, si pueden que lo llevan también ante Notario.

3.- Pida la historia clínica. Para ello es conveniente que siga las indicaciones que, a este respecto, figuran en el aparatado correspondiente de nuestra Página Web. Esta petición debe hacerla por burofax o bien de manera presencial, con sello de entrada en la institución a la que se haya dirigido, y con copia sellada para usted de la misma.

4.- Asimismo, debe usted dirigirse a todos los centros sanitarios, consultas privadas, hospitales, clínicas, igualatorios, policlínicos, centros de salud, etc., en los que consta alguna información, documentos, informes, datos, etc., referentes a usted, independientemente de que dichas instituciones no hayan cometido la posible negligencia médica, ni hayan participado en ella, ni tengan nada que ver con la misma.

5.- Todo ello debe serle entregado dentro del plazo de un mes desde que se solicitó su entrega.

6.- En Sentencia del Tribunal Constitucional 114/1984, de 29 de noviembre, y Sentencia del Tribunal Supremo 891/2006 , de 22 de septiembre, así como de 1 de marzo de 1996, de 20 de mayo de 1997, y de 6 de julio de 2000, se podrá obtener grabaciones a personal médico y sanitario, en relación con el caso de posible negligencia médica.

7.- Se deben guardar todos aquellos certificados, recetas y facturas, de todos los medicamentos adquiridos en farmacias de la calle.

8.- Si tiene partes de incapacidad temporal, debe guardar todos y acompañarlos con su documentación médica.

9.- Idéntico proceder para el caso de que tenga algún expediente de incapacidad permanente, incluyendo además todos los informes y documentación médica que posea ligados al mismo.

10.- Es muy importante la documentación, informes, etc., que usted posea de su médico de familia o atención primaria, psicólogos, psiquiatras, fisioterapeutas, médicos rehabilitadores, etc., en definitiva, de cualquier profesional que haya tenido relación con su caso, bien directamente con usted, o bien con sus familiares y allegados, que pueden ser consideradas víctimas colaterales.

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